La financiera CitiFinancial cierra todas sus delegaciones y realizará las gestiones desde Madrid
19.02.2010
La financiera CitiFinancial ha comunicado vía expeditiva a su plantilla de su delegación de La Coruña el cierre de esta sede. Cambiaron la cerradura de la puerta y a los trabajadores les entregaron una carta en la que les comunicaban que cerraba la oficina por la reducción de las transacciones y al incremento de la morosidad.
La delegación de CitiFinancial de La Coruña atesoro en 2009 pérdidas por 332.000 euros, los trabajadores a partir de mediados de marzo serán trasladados a la delegación que tiene la financiera en La Moraleja (Madrid).
Los trabajadores afectados tienen una antigüedad de entre 2 y 34 años. La plantilla se amotino en las oficinas para protestar por la situación. Uno de los trabajadores declaro que el problema es la falta de negocio, pero que fue la propia empresa la que decidió, de forma particular, hace unos meses que no se realizaran más transacciones. No se otorgaban más préstamos, pero el trabajo continuaba ya que se ocupaban de los recobros.
La financiera adopto hace un año una política de cierre y centralización de las transacciones en la capital de España, que ya afecto a la delegación de Pontevedra. La oficina de Vigo también echará el cierre, si bien por el momento no hay fecha definitiva.
CitiFinancial está dedicada a gestionar reunificación de deudas, créditos al consumo e hipotecas, en España tiene 36 oficinas y cuenta con 275 empleados en plantilla.
La financiera plantea como opción a los traslados prejubilaciones y bajas incentivadas que pagarían con 70 días como mínimo por año trabajado.
El grupo Citial al que pertenece la financiera subrayo que la situación de CitiFinancial es independiente de la situación de Citibank, en la que afirma que crecerán las 52 oficinas que tiene en España.
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Los embargos se multiplican
05.02.2010
Desde que empezó la crisis económica en España se han anotado 140.000 procesos judiciales, que habitualmente terminan con el embargo de la vivienda. El Consejo General de Poder Judicial prevé que las ejecuciones continuaran aumentando durante este año hasta conseguir las 180.000 viviendas.
La alta tasa de pato es el principal detonante de las ejecuciones hipotecarias y el sector financiero asume que mientras no se genere empleo, los impagos seguirán aumentando.
Según cifras del Banco de España en noviembre el ratio de mora del sector (exceptuando los establecimientos financieros de crédito) se ubico en 4, 94 %. Los expertos pronostican para este año unas tasas de entre el 7 % y el 9 %.
Los Bancos y Cajas señalan que su propósito no es quedarse con el inmueble de ningún cliente y que siempre buscan soluciones encaminadas a negociar con el deudor otra alternativa. Las entidades estudian el caso y analizan las posibles soluciones: alargar el plazo de la hipoteca o refinanciar la hipoteca con otra entidad.
Cuando no hay elección recomiendan la venta del inmueble, para evitar las cargas de una ejecución hipotecaria.
Algunas entidades admiten que cada vez es más normal la inclusión de periodos de carencia de entre uno y dos años, en los que el usuario no abone el principal del préstamo e incluso los intereses. La ejecución es la última alternativa, ya que daña a la entidad y al cliente.
Las novaciones hipotecarias (modificaciones en las condiciones de las escrituras) son cada vez más frecuentes. En noviembre del año pasado según el Instituto Nacional de Estadística el número total de novaciones hipotecarias fue de 40.156, lo que significa un aumento interanual del 35, 3 %, más del 80 % de las novaciones se efectuaron en la misma entidad.
Un estudio realizado por la Agencia Negociadora de Productos Bancarios muestra que hasta un 37 % de los hipotecados se vio obligado a demorar el abono de su mensualidad, como mínimo una vez durante el año pasado.
El proceso de ejecución hipotecaria comienza cuando el cliente no puede afrontar el pago de la hipoteca y la venta de la vivienda tampoco es admisible. Este procedimiento puede demorar entre ocho y dieciocho meses, dependiendo de la zona geográfica.
Los Bancos y Cajas disponen de un protocolo de reclamación de la deuda que se pone en funcionamiento cuando el cliente tiene una cuota impagada de más de quince días y finaliza cuando el cliente lleva entre 90 y 120 días sin afrontar el pago de la deuda.
Con el procedimiento la entidad requiere al cliente la deuda impagada por medio de cartas, llamadas, mails, sms, etc. Los directores de oficinas y territoriales gestionan la situación en función de los plazos y las cuantía.
Dependiendo del caso se decide renegociar la hipoteca o trasladarlo a la asesoría jurídica para su reclamación judicial.
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